Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl amanecer llegó con un frío punzante que parecía atravesar las paredes. Carlos no había dormido, y Adriana tampoco. Se quedaron en silencio la mayor parte de la noche, cada uno luchando con pensamientos que no sabían cómo decir en voz alta.
El departamento de Carlos estaba en penumbra, apenas iluminado por las luces de la calle.

![Nunca te dejaré de amar [Historia corta]](/dist/src/assets/images/book/206bdffa-default_cover.png)





