—Sol... discúlpame por esto. Se que estás pasando un momento desagradable...pero ya no tengo aguante—gira el rostro hacia mí y me quita rápido el cinturón.
—¿Eh? —y siento el tirón hacia él.
Me devora la boca con una urgencia desesperada, tan hambriento que apenas me deja respirar. Es como si intentara fundirse conmigo.
—D-Dante... —suspiro, y él me sujeta con firmeza, soltando mis labios y acomodándome un poco mejor en su regazo.
—Necesitaba esto —dice con su frente apoyada a la mía.
—Lo sient