Vale. Te espero...
Fue el último mensaje que le escribí a Dante. Ya había pasado media hora, y yo estaba lista, sentada en la sala frente a la puerta esperándolo.
En el spa me hicieron de todo: exfoliación, masajes, depilación completa. Me aclaré un poco el cabello, un tono más suave que resaltaba aún más mi piel clara. Quería que Dante me viera distinta... más mujer.
Lo irónico aquí... soy yo, haciéndome estas cosas por alguien como él. Un hombre al que odiaba, al que temía... y hoy...
Es el m