Me despierto agotada, creo que había dormido demasiado, la habitación esta tan oscura y casi grito cuando siento que alguien me abraza por la espalda.
—¿Q-que?—empiezo a palpar a ciegas, tratando de entender qué sucede, hasta que la realidad me golpea.
El único que estaría pegado a mí, de esa manera es Dante.
Suspiro y e intento apartar su brazo, no tenía idea de lo pesado que podía llegar a ser. Pero cuando casi lo logro, me sujeta con firmeza, me sube a su pecho y me olfatea como un maldit