31.

Bella comenzó a mover las manos con desesperación, llevándoselas a la garganta y abriendo mucho los ojos para indicarle que algo andaba mal. Su rostro reflejaba un miedo genuino al notar que por más que se esforzaba no lograba articular ni una sola sílaba.

Sebastian al verla tan angustiada tomó sus manos entre las suyas para transmitirle calma y la miró con serenidad.

— Tranquila — le dijo con voz pausada — Estuviste inconsciente un mes entero. Es normal que tu cuerpo esté entumecido y tu garga
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