Salí de la arboleda con la seguridad de una nueva y poderosa alianza, pero con el terror de un misterio mucho más grande y antiguo que apenas comenzaba a desvelarse. Me moví a través de las sombras del clan, como un fantasma regresando a su jaula, mi mente era un torbellino de pensamientos contradictorios.
Por un lado, una parte de mí se sentía optimista. Tenía a Layla de mi lado. Una Anciana del clan, una figura de inmenso poder y sabiduría, que no solo conocía mi secreto más profundo, sino qu