La noche cayó sobre Umbra Lux con una lentitud pesada, como si el cielo mismo estuviera observando lo que habíamos decidido hacer.
No era una noche común.
El aire tenía ese silencio particular que aparece cuando algo está a punto de moverse bajo la superficie. Las fogatas ardían bajas, el humo se elevaba en espirales suaves entre los árboles, y el bosque parecía escuchar más de lo que respiraba.
Ashen caminaba a mi lado cuando regresamos al corazón del campamento. No hablaba, pero su presencia