La niebla comenzaba a despejarse lentamente, dejando que la luz de la luna filtrara con más claridad a través de los árboles. Cada paso que dábamos parecía resonar en el aire, y aunque el silencio parecía menos denso, no dejaba de ser inquietante. Sabía que nos acercábamos al clan, al lugar donde todas las respuestas que buscábamos nos aguardaban, pero también sabía que lo que encontraríamos allí no sería simple. El clan ya no era lo que habíamos dejado atrás.
Ashen, con su postura vigilante, l