La noticia de la pasantía no dejaba de rondar la mente de Clara. Al principio dudó: “¿Y si no soy suficiente? ¿Y si fracaso? ¿Y si no puedo con la presión?”. Pero la voz de su profesora resonaba con firmeza en sus pensamientos: “No permitas que nadie te robe tu futuro”, sus palabras le dieron esperanzas y decidió aceptar la oferta de la profesora Herrera.
El día siguiente que recibió la noticia oficial de su pasantía, Clara fue invitada a una pequeña reunión organizada por el bufete para dar la