Capítulo 180 — Dulce celebración de otoño.
El amanecer en Ucrania amaneció dorado y frío. Las primeras luces del sol se filtraban entre las ramas desnudas de los abedules que rodeaban la mansión Thomas, dibujando sombras suaves sobre la nieve tenue que aún resistía en el jardín. Desde la ventana del cuarto, Clara observaba el paisaje con una mezcla de asombro y serenidad. El aire parecía respirar historia y promesa.
Detrás de ella, Mateo ajustaba el cuello de su camisa frente al espejo.
—No sé si estoy listo para esto —murmuró con una s