La mañana amaneció limpia, con un cielo despejado que parecía pintado con acuarelas. Clara y Mateo decidieron aprovechar su día libre para salir al parque. El aire olía a hierba recién cortada, los pájaros cantaban entre las ramas y niños corrían tras globos de colores.
Clara caminaba despacio, disfrutando de la brisa que agitaba sus rizos. Mateo iba a su lado, observándola con una sonrisa tranquila. Había algo en ella, en su andar seguro y en la luz de sus ojos, que le hacía olvidar por un in