Mundo ficciónIniciar sesiónClara Palacios no viaja a Corea del Sur para triunfar. Viaja para sobrevivir. Convertida en el blanco fácil dentro de su empresa, con compañeros que esperan su caída y un jefe decidido a deshacerse de ella, Clara recibe una última —y prácticamente imposible— oportunidad: negociar los derechos de transmisión del concierto del grupo de idols más influyente del momento. Un acuerdo que nadie ha logrado cerrar. Si falla, no habrá segunda oportunidad. Si lo consigue, lo cambiará todo. Pero el verdadero obstáculo no es el contrato. Es Yoon Min-jae. CFO de la compañía, heredero de un imperio empresarial y conocido por rechazar cualquier propuesta que no cumpla sus condiciones, Min-jae no cree en acuerdos… y mucho menos en relaciones. Durante años, su familia ha intentado emparejarlo estratégicamente con las hijas de otras grandes familias, tratando su vida personal como una extensión más del negocio. Ahora solo queda una candidata, y su madre está decidida a que ese matrimonio ocurra, incluso si tiene que forzarlo. Lo que Min-jae necesita no es una esposa, sino una salida a una situación que ya no puede controlar. Y Clara, con su necesidad desesperada de cerrar el contrato, es la pieza perfecta. La propuesta es simple: fingir ser su novia durante seis meses. A cambio, él le dará el acuerdo que su empresa considera imposible. Un trato temporal, sin sentimientos y con fecha de caducidad. Pero Corea no es solo negocios. Entre presión, protocolos y una familia que la rechaza, Clara descubre que trabajar con los idols que marcaron su vida complica todo aún más. Porque enamorarse no estaba en el contrato. Y en este juego de poder, alguien terminará perdiendo más de lo previsto.
Leer másY allí estaba, parada frente al edificio que solo en sus sueños aparecía hasta ahora, si, aun no se lo creía, hasta apenas un par de días pensaba que ella estaría ese día en su casa descansando tras una jornada laboral larga y bastante pesada, no que de inmediato su jefe la pondría a prueba lanzándola a un vuelo para negociar el contrato que definiría su estancia o no en la empresa, que por supuesto su jefe y colegas ligaban porque no lo lograra, a Clara la querían fuera.
Clara trabaja desde hace mas de seis años en esa empresa de entretenimiento, en un cargo nada brillante, digamos que intermedio, pero donde ella tiene contacto con todo lo que le gusta y es la persona que hace posible que en la empresa se ponga la magia en pantallas, sin embargo, es tratada como una mas en el lote de empleados o peor, la que hace que todo pase pero no recibe el crédito por nada de ello, cuando por el contrario a sus colegas tanto lo mucho o lo poco que hacen, se les aplaude y felicita. Como si eso fuera poco, además tenía personas de menor cargo, que su jefe solo con el trato los investía como si tuvieran un cargo igual o mayor que ella, y a ella la trataba como si su cargo fuera inferior al de ellos, siempre haciéndole notar sus defectos y nunca sus virtudes, y demostrándole en cada evaluación de desempeño que por más que ella se esforzara, no valía de nada, siempre quedaba mal parada, pues claro, el jefe quería justificar ante la junta con hechos amañados y a su medida, un eventual despido justificado. No obstante, Clara no la ponía fácil, a pesar que la evaluación la considerara injusta, ella igual ponía todo de ella para subir esa cuesta empinada que el jefe le ponía, y cada vez más al jefe le era más difícil evaluarla, pues eran notable los cambios que ella hacia y por ello dejaba al descubierto que todo era un entramado de mentiras. Clara también contaba con el apoyo emocional de otros departamentos, la amaban, tanto que a veces le decían si quería cambiarse, pero tristemente había decidido estudiar la carrera más encasilladora del planeta tierra, era abogado, así que pues salvo que crearan un departamento jurídico dentro de otro departamento y con la autonomía del caso, era inviable, pues no era natural para el común de las empresas, salvo contadas excepciones y para ciertas especialidades del derecho, como en fábricas, bancos o sucursales, caso que lastimosamente no era aplicable para la empresa donde trabajaba Clara. También se llevaba bien con los superiores de su jefe, y mucho, pero estos viajaban demasiado, por lo que era difícil que se dieran cuenta del trato diario e injusto que ella recibía, además ellos no tienen tiempo de chekar ese tipo de cosas, sino que cargan con la gran responsabilidad de ser los estrategas del negocio, y no pueden ocuparse de temas domésticos, aunque para ellos, Clara era una pieza apreciada, pues ellos la ficharon apenas arrancaron operación, algo que para ellos era invaluable puesto que se arriesgó a construir con ellos de cero todo lo que ahora tienen, ella fue una que no le importo los riesgos que implica estar en un nuevo negocio, no se sabía si le darían los permisos, no sabían si sería rentable ni sustentable, ella simplemente había apostado con ellos, ella invirtiendo su tiempo y ellos su dinero, y hombro a hombro lo sacaron adelante junto con otros más también invaluables para la junta directiva. Clara, de repente vuelve a la realidad, deja de pensar en lo que dejo tras subirse en el avión, respira profundo y vuelve a verse parada frente a ese gran edificio, prácticamente congelada después que el taxi la dejara allí hace escasos 5 minutos que se sentían una eternidad. Clara respira profundo de nuevo, se da un golpecito de mejillas a la par, como buscado en ello una vuelta al aquí y al ahora junto con una dosis de valentía, agarra con decisión su carry-on de un lado con su laptop encima, y del otro lado su cartera, y con la cabellera castaña que danza hermosamente con el viento camina hacia la puerta al son de un ritmo de tacones seguros. Lo que Clara no sabía, era que en cuestión de minutos estaría frente a aquello que durante años había existido en sus sueños, y que mantener la compostura, iba a ser mucho más difícil de lo que imaginaba.Sin darse cuenta, Haerin ya estaba caminando hacia la oficina de Yoon, la gente a su alrededor en sus puestos se quedó asombrada, todos sabían que tenía prohibida la entrada, en lo que ella se da cuenta de que es el objetivo de muchas miradas, apura el paso, sabe que la pueden delatar. ¿Pero que le diría a Yoon cuando lo viera? ¿Qué?, ¿Que quería decirle?. Todo es culpa de esa niña que llegó, le quitó el tiempo que ella tenía para reconquistar a Yoon y así poder cancelar su compromiso con Woohyun, le arruinó sus planes. Woohyun no es que no era atractivo, ni poco poderoso, comparado con Yoon era casi su clon, solo tenían unas muy pocas diferencias, entre ellas que Woohyun era más amable y cariñoso con ella que Yoon cuando era su novio, pero, aun así, prefería a Yoon.Ella sabía que tenía información que él debía saber, aunque le había prometido a la madre de Yoon que no actuaría por su cuenta, pero ya había iniciado ese recorrido no había marcha atrás, además, Yoon al saber esto, esta
-¡Lo siento! ¡Llegué tarde!- entraba corriendo a la sala – ¿Cuantos trajes se han probado?-¡Clara! ¡Llegaste! – indica Jun Nok con emoción-¿Te tenían retenida? – pregunta Junmin aguatando la risa-Algo, pero no es lo que creen, estábamos en una reunión – dice sonriendo - ustedes no son los únicos que se deben preparar – añade en forma chistosaTodos se ríen, pero casi de inmediato Clara nota que retoman lo que hacían, evaluando cada detalle o costura, peso, si se sentía cómodo o no, incluso hacían algunos movimientos a ver si el traje les permitía moverse con facilidad. Ella los observa uno a uno hasta que su vista se detiene en uno, a pesar de que intenta no reírse, lo hace.-¿Quién es ese que está allí? – pregunta entre risas contagiosas que sacan a todos de su concentración – ¡Lo siento no pude evitarlo! – se disculpa como puede-¡Ves! ¡ves! ¡te lo dije! – riéndose Jun Nok ya que hace alusión a lo dicho apenas hace unos minutos atrásJun Nok y Junmin no paraban de reír mientras S
Los días pasan, la pareja cada día se ve mas enamorada, mas de lo que antes parecía estarlo antes, Yoon era muy frío y de repente era otro gracias a Clara. Eso tenía intrigado a algunos chismosos de la empresa los cuales, por supuesto aprendieron a callarse, ya que bastaba que Kim-nim se enterara apenas de un posible comentario y de una vez ponía en práctica su singular simpatía.-¡Ya!, ¿de que hablaban? – con tono de chismosoLa capacidad de aparecer de la nada de Kim-nim también formaba parte del poder coactivo disfrazado de amabilidad, si, las destrezas adquiridas por haber sido un idol, ayudaban mucho, no solo con damas sino también con algunos caballeros.-No es nada Kim-nim- responde avergonzada-¿Cómo es posible que sea nada si te brillan los ojos como los de un niño el día de Seollal (설날)? Debe ser algo muy bueno.- con mirada pícara y algo juguetona.Las dos empleadas se ríen imaginándose justo la celebración del Nuevo año lunar cuando ellas esperaban ese dicha con ansias de r
Clara llega rápidamente al hotel donde ahora vive con Yoon, el trafico de esta hora la favoreció, y tampoco había personas en el lobby, a duras penas el personal típico de esta hora, la saludan como es costumbre y sube sin mas a la suite.Ella entra, todo esta a media luz, entra quitándose cuidadosamente los zapatos y empieza a buscar a Min-jae.-¿Pareciera que se fue a dormir?, por supuesto es tarde – se preguntaba y contestaba ella misma.Ella camina lentamente por la sala, cuando se dirigía a su habitación, se detuvo, volteo a ver la puerta de la habitación de Min-jae-Quizás, debería darle un beso de buenas noches, así este dormido- se decía a ella misma como si necesitara convencerse o tener alguna excusa para entrar en su habitación, mientras camina hacia esa dirección.Paso a paso, lento y silencioso camina, abre un poco mas la puerta que estaba entreabierta, la poca luz de la sala ayudaba a diferenciar poco a poco lo que había en la habitación, las sombras adquirieron diferent





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