El primer rayo del sol se filtró por la ventana del salón, acariciando el rostro de Damián. Se removió un poco en el sillón y tardó unos segundos en recordar dónde estaba. La casa de Gabriela. Había pasado la noche allí después de la conversación más sincera que había tenido en años.
Se incorporó lentamente, masajeándose el cuello adolorido. Aunque el cuerpo le pesaba, por primera vez en mucho tiempo su mente se sentía más ligera. La charla con Gabriela lo había ayudado. Ella tenía algo… una pa