A la mañana siguiente, el ambiente en el departamento de Lucian se sentía más pesado de lo normal. Aunque me había despertado temprano, permanecí en la cama, sin ganas de moverme. Mi mente aún estaba revuelta por lo que había pasado la noche anterior.
El beso que le di a Lucian.
La forma en que me rechazó con suavidad, pero con firmeza. El modo en que me dejó sola con mis pensamientos, sin forzar nada, sin pedir explicaciones.
¿Qué se supone que debía hacer con esto?
Un golpe en la puerta me sa