El sonido del viento fue lo primero que escuché. Un murmullo suave, constante, como si alguien respirara muy cerca de mí. Abrí los ojos lentamente y me encontré rodeada de árboles. El suelo estaba cubierto por hojas húmedas y el aire olía a tierra, a lluvia y a vida. Un bosque.
Me incorporé con dificultad, sintiendo la cabeza pesada, el cuerpo frío. Miré a mi alrededor tratando de entender cómo había llegado ahí. Todo era tan… familiar.
Había algo en ese lugar, en la manera en que el sol se fil