35. Una señal
Fabiola es amable en llevarla a comer a un centro comercial cercano a la residencia de la abogada Tatiana, a quien esperarán para escuchar lo que sigue ahora. Con más cuerdas que atar Gladys sólo acepta que lo único que tuvo que haber hecho aquí en Bogotá siempre fue buscar la verdad.
Ya no dejará pasar el tiempo porque la vida de su hija peligra. La suya misma aquí afuera. Pero el coraje es lo que la llevará a la salvación, y la ayudará a hundir a Esmeralda.
—Esa mujer…¿fue la que te quitó tod