21. Flor marchita
—¿No sabes por dónde empezar, querido? ¿No sabes lo qué has hecho? —una voz femenina arrastra las palabras malhumoradas tras un cuarto muy temprano en la mañana, con las primeras noticias del día y cuyo afán es tan simple como la molestia que siente en estos momentos. Esmeralda mueve ligeramente el hombro—. ¿Fuiste tú?
—¿Yo? ¿Acusarlo a él? Mmm, no lo pensé. Pero no sabes cuánto me alegra que todo el peso de la ley caiga en él —Ismael mueve su pierna de arriba hacia abajo, con los brazos exten