22. ¿Quién es?
Las palabras de Germán y de Emmanuel quedan simplemente a la deriva, las olvida, ya no existen. Lo que ahora siente es completamente irreal. De sus pulmones no nace ni un solo suspirar. Frente a ella el demonio de sus pesadillas es una realidad.
El nombre de Juan Pablo deja los labios de Gladys con un temblor incrédulo y herido. El mundo se detiene para siempre y Juan Pablo permanece quieto, al asecho, con su pecho subiendo y bajando conforme los segundos pasan frente a ella. Delirando, Gladys