Capítulo 249: El Descenso a las Raíces de Sangre
La oscuridad era un peso físico, una marea de tierra y raíces que arrastraba el refugio hacia las entrañas del bosque prohibido. Astraea sentía el cuerpo de Valerius fundido al suyo, una barrera de carne y calor que la protegía del frío sepulcral que emanaba del enjambre de hormigas. El aroma a sándalo del Alpha se había vuelto acre, cargado de la adrenalina de una bestia que sabe que está cayendo en una trampa de predestinación.
Las raíces los e