Mundo ficciónIniciar sesiónNikolai I, conocido como Nicholas Breisacher, el primer descendiente de la luna y además el primer lobo en existir. Ha estado deambulando solo por su eternidad desde el momento que la mujer que creyó ser su amada lo traicionó. Cerró su corazón y solo se permitió experimentar deseo carnal. Hasta que la mejor amiga de Chloe, su nieta, aparece reclamando silenciosamente toda su atención, mostrándole lo que creía imposible. Él la vio, ahora es suya. Pero ¿Ella querrá estar a su lado siendo una humana inocente en un mundo de lobos?
Leer más''Mi boca soltó un gemido largo que no pude evitar.
Mis ojos se mantenían cerrados mientras que me arqueaba bajo su toque hechizante.
Sus dedos como todo él son mágicos, increíbles...
—Eres mía, incluso aunque no esté cerca de ti puedo sentirte.
Me perteneces.
Su duro cuerpo estaba pegado al mío.
Su susurro logró que me excitara mucho más de lo que ya estaba, así que enrollé mis piernas y brazos a su alrededor para tenerlo más cerca de mí como necesitaba.
Aceptando sus palabras.
Sintiéndome deseada y amada por este hombre.
—Por favor.
—Dulce, eres tan dulce, conmigo no necesitas pedir nada porque incluso antes de que lo pidas yo te lo daré.
Te daría mi vida solo por tomarte así.
—¡Ah!
Él se introdujo en mi interior con fuerza sosteniendo mis caderas con cada alucinante empuje que me estaba llevando al borde del orgasmo.
—Déjame ver tu cara —pedí ansiándolo por tanto tiempo.
—Pronto.
No podía verlo pero podía sentirlo tan bien que estaba volviéndome loca de necesidad.''
Estuve a punto de llegar al anhelado deleite completo sino fuera porque en ese momento alguien decidió sacudirme y entonces mis ojos se abrieron volviendo a la realidad.
—¿Alexia? ¿Estás bien?
Atontada miré a mi amiga quien estaba con el ceño fruncido recordando el lugar donde estábamos.
—¿Llevo mucho tiempo dormida?
—Sí, estabas balbuceando algo, pero realmente te desperté porque llegamos.
Mis mejillas enrojecieron visiblemente y Chloe sonrió de forma pícara.
—Ya, fue un sueño +18 —afirmó ella burlándose y yo entorné los ojos levantándome de mi asiento logrando que ella me imitara.
—Te prometo que aquí podrás hacer todos esos sueños tuyos realidad.
Los hombres de mi ma... pueblo —se corrigió con rapidez—. Son muy sexys.
—Venga ya, deja de hacer de casamentera que sabes bien que no he venido a eso.
—Que sí, ya sé —bufó—, has venido a descansar un rato de tu ajetreada vida de universitaria.
—No todas tenemos la suerte de tener un padre que pague todo por nosotras...
Mis palabras sonaron llenas de veneno cosa que yo no quería y que me avergonzó bastante.
Miré enseguida a Chloe para disculparme pero antes de que lo hiciera ella me tomó la mano mirándome con preocupación.
—Lo siento mucho Ali, sé lo duro que trabajaste para conseguir esa beca y tienes razón. Te mereces este viaje más que nada, con o sin chicos. Pero si algún día quieres mi ayuda cuentas conmigo, te lo he dicho siempre.
—No tomaré el dinero de tu padre Chloe.
—Pero...
—Mira, lamento también haber dicho eso ¿Sí? Eres mi amiga y no quiero discutir por algo como esto.
Chloe me miró sonriendo entrelazando su brazo con el mío.
—Te prometo que tendremos el mejor verano de nuestras vidas.
Iremos a muchas playas.
Nadaremos en el lago.
Vamos a divertirnos mucho.
—Espero que sea así.
Yo le sonreí de vuelta encontrando nuestro equipaje.
Pero dentro de mí sentía que este viaje cambiaría mi vida para siempre.
*
—Le gustas a mi gemelo, pero no le hagas caso a Ian, es demasiado salvaje para alguien tan dulce como tú.
Mis mejillas se sonrojaron al sentir la mirada del hermano de mi mejor amiga sobre mi cuerpo.
Él nos había traído a una playa cercana al pueblo del tío mayor de Chloe.
Aún no conozco a su padre porque él está en un viaje de negocios pero ya he conocido a todos sus hermanos, a sus tíos con quien vivía, Acheron y Verónica.
Ellos la aman tanto como a una hija, puedo ver el amor reflejado en sus ojos cuando la miran.
Creo que la familia Breisacher es la más amorosa que he conocido hasta ahora y me hace feliz que Chloe haya crecido rodeada de tanto amor... aunque yo misma envidie un poco de eso.
—¿Tu hermano estudia aquí?
—No quiso ir a la universidad pero ha hecho muchos cursos de mecánica y es muy bueno en ello como mi abu... tío mayor Nicholas.
—Ah, es al único que no he conocido hasta ahora.
Además de tus padres.
Vi que ella se puso un poco incómoda bebiendo su trago.
—Sí.
Es que mi tío Nicholas es un poco asocial.
Eso de conocer gente no se le da bien.
Pero podríamos ir a su casa, te lo presentaré.
Puede que no le guste socializar pero es todo un caballero, sus modales son dignos de la realeza, casi como si fuera un hombre viejo.
Esto despertó el interés en mí por alguna razón.
Todos en su familia parecían extraños.
Ocultando algún secreto o quizás todo fuera causa de mi imaginación.
—Supongo que irá al cumpleaños de tus sobrinos mañana.
—¡Sí! Astrid y Adrien.
Mi tío no se lo perdería por nada del mundo.
—Entonces le conoceré ahí.
No quiero molestarlo.
Ella se encogió en hombros restándole importancia.
Durante toda la tarde estuvimos divirtiéndonos hasta que comenzó a anochecer e hicimos una fogata jugando verdad o reto donde yo terminé cumpliendo el reto de bañarme desnuda en el mar.
Después de mis protestas por hacerlo me introduje en el mar lentamente sintiendo el agua fría golpearme, la luna en su punto más alto besaba mi piel y mientras nadaba no pude escuchar la voz de nadie más a mi alrededor.
De verdad terminé relajándome.
Mis ojos se cerraron dejando que mi cuerpo flotara libremente por unos minutos hasta que sentí la necesidad de salir.
—¿Qué? ¿Por qué estoy tan alejada de la orilla?
Comencé a nadar rápidamente pero me asusté al comprobar la agitación del mar.
De repente sentí un par de manos sosteniendo mi espalda temblorosa.
—¡Ah!
El grito escapó de mi boca antes de que pudiera voltearme.
Fue entonces cuando me quedé muda siendo sujetada por el hombre más increíblemente atractivo que he visto en mi vida.
Demasiado para mi propio bien.
—Tranquila.
Su voz sonó suave y a la vez autoritaria, tan masculina y aterciopelada que me encantó de sobremanera, sin embargo, haciéndole caso a la razón intenté apartarme de él, de sus brazos.
–Si sigues nadando contra corriente lo que pasarás es que te ahogarás ¿Entiendes?
Una vez más su voz sonó magnética.
Alcé la mirada de sus labios carnosos a sus ojos azules perdiéndome en estos por un momento.
–¿Quién eres tú?
–Por los momentos, tu salvador, señorita.
Un grupo de mariposas revoloteó en mi vientre ante esta situación descabellada.
¿Qué iba a imaginarme yo que terminaría la noche así?
Entre los brazos fuertes de un desconocido.
Mi lengua salió nerviosa para lamer mi labio inferior y mi corazón saltó cuando vi sus orbes captar el movimiento, aunque no pude ver ninguna expresión en su rostro hermoso.
Porque sí.
Este es el hombre más hermoso que he visto en mi vida.
Demasiado guapo para ser real.
¿Acaso estaba soñando de nuevo y el hombre de mis sueños había decidido mostrarse al fin?
—¿Estoy soñando?
—También lo pensé al ver a una sirena nadando desesperada.
¿Eso había sido un cumplido?
Probablemente si no estuviera tan oscuro aquí él habría podido ver el rubor de mis mejillas.
Su mirada era tan intensa sobre mí que me hacía sentir nerviosa, de una manera que jamás había experimentado.
—No temas, voy a sacarte de aquí, señorita.
Era tan extraño pero confié en él.
Por alguna razón me sentía segura junto a él.
Tanto como nunca lo había estado y eso era muy extraño.
La calidez que me trasmitió con sus palabras y su toque suave seguramente fue la causa de mi confianza, aunque dentro de mí podía sentir que algo más pasaba.
Este hombre siempre había sido mi enemigo declarado. Incluso desde que yo era una niña me odió. Lo sabía. Podía sentirlo en su mirada perversa. —¡Tú no deberías estar aquí, maldita niña humana! El dolor estalló en mi cráneo al sentirlo tirar fuertemente de mi pelo. Mis ojos se llenaron de lágrimas pero las contuve. Siempre que él veía mi debilidad era mucho peor. —¡No es tu lugar, este es el lugar de mis cachorros, no tuyo! Parpadeé saliendo del recuerdo, volviendo al presente. Al ver que yo no me movía él dio un paso en mi dirección y yo di otro alejándome de él. —Tú no eres mi padre. Él sonrió como si dijera un chiste. —No te acerques a mí. —Ah, el viejo rencor. Tenemos intereses en común cariño, no deberías tratarme así, me rompes el corazón. —Tú no tienes corazón, sal de aquí, ahora. Él se lleva una mano al pecho como si le dolieran mis palabras pero lo conozco mejor que eso. —Vamos Alex, no seas rencorosa, deberías escucharme. —No me da la gana,
Estoy tan nerviosa ahora mismo. La última semana ha sido una locura estando lejos de Nicholas. Él junto con Acheron se han estado encargando de buscar a las personas que intentaron llevarse a Chloe y secuestraron a April por lo que a penas nos hemos visto. Pero no es esa la causa real de mi nerviosismo. —Solo son náuseas. Además, no creo que pueda comenzar a tener síntomas tan pronto. Es absurdo. Camino de un lado a otro en la habitación de Chloe llevándome una mano a la boca. Sin embargo, una nueva oleada de náuseas me golpea y no dudo en correr al baño para vomitar. —¿Ali? Me alarmo al escuchar la voz de Chloe pero no puedo parar. Ella llega a mi lado acariciando mi espalda mientras sostiene mi pelo. —¿Ya estás mejor? —me pregunta con condescendencia cuando termino de lavarme los dientes. Al mirarla no aguanto y me lanzo a su abrazo seguro dando rienda suelta a las lágrimas que había estado conteniendo. —Ni siquiera sé porqué estoy llorando, nunca me
Hace 4 días atrás: —¿Ya le diste su regalo a Ace? —Entregado, Alfa. El labio superior del hombre se eleva ligeramente lleno de malicia. Ha esperado siglos por esta venganza y todo comienza a salir tal y como él planeó. —Bien. Deja que Nikolai piense que estamos detrás de sus nietos. Me gusta la idea de hacerlo sufrir hasta destruirlo por completo. —No lo verá venir, Alfa. —No. Jamás lo imaginará. Estará tan —centrado en su familia que olvidará al eslabón más débil. —La humana. —¡Y no cualquier humana! —añadió burlón dándole otro sorbo a su bebida—. La compañera de Nikolai, ¿Cómo dijiste que se llamaba? —Alexia Dupont aunque después de ser adoptada adquirió el apellido Alcalá. —Una Dupont, maldición, no pudo ser más perfecto. La diosa luna está de mi favor. Una nueva sonrisa maliciosa se extiende por su cara al mismo tiempo que siente una rabia que tiene siglos ardiendo en sus venas. Traga el alcohol terminando todo el vaso y lo coloca con fuerza sobre la mesa a
Estoy en pánico ahora mismo mientras me visto temblorosa. —Alexia. Nicholas toma mis manos antes de que logre cerrar el botón de mi pantalón y alzo mi mirada nublada por lágrimas a sus orbes penetrantes. Es increíble como de un momento a otro todo el ambiente de erotismo cambió a uno lleno de tensión y ansiedad. Por lo menos de mi parte. —Cálmate. —¿Calmarme? ¿Te escuchas? ¡Si quedo em...! Pero no puedo culminar las palabras. Me aparto de él terminando de vestirme. —No puedo estar... no hay manera. Y ni siquiera sé porqué luces tan tranquilo con esa posibilidad. —¿Por qué demonios no? —gruñe él a la primero interceptándome antes de que llegue a la puerta. Acabo de darme cuenta que estoy en una especie de piloto automático. La mano de Nicholas está sobre mi barbilla alzándola para que lo mire a los ojos y cuando lo hago me acobardo al ver la intensidad en sus orbes. —Si estás embarazada —remarca la palabra notando que yo no la había dicho en nuestra conversaci
Último capítulo