Capítulo 234: La Paradoja de las Espinas
El agarre de la criatura de espinas sobre la garganta de Astraea no era solo una opresión física, sino una invasión de memorias vegetales que se filtraban por su piel. A pocos metros, Valerius seguía de rodillas, con el pecho transparente vibrando bajo la succión invisible que la réplica vegetal ejercía sobre su gema verde. El cuerpo inerte de Vaelen, sostenido por los brazos de madera de la criatura, parecía una reliquia olvidada en un altar de lodo. As