Capítulo 152: La Cuna de Obsidiana
El peso de la criatura en los brazos de Valerius cambió de manera aterradora. Ya no era la calidez frágil de un recién nacido; era una gravedad mineral, fría y absoluta. Astraea observó con horror cómo la piel rosada del bebé se cubría de una pátina de obsidiana, una costra de sombra sólida que parecía absorber la poca luz que quedaba en el Reino de la Noche. Los ojos del pequeño se abrieron, pero no había rastro de la mirada de Valerius ni de la suya. Las pup