Rechazada por el Alfa, Deseada por el Rey

Rechazada por el Alfa, Deseada por el ReyES

Hombre lobo
Última actualización: 2026-01-26
Sky  En proceso
goodnovel18goodnovel
0
Reseñas insuficientes
8Capítulos
11leídos
Leer
Añadido
Resumen
Índice

Selene siempre fue considerada defectuosa.Sus mechones blancos eran motivo de desprecio, su incapacidad para transformarse, una vergüenza para cualquier manada. A los quince años perdió su memoria tras un ataque brutal. A los dieciocho, fue rechazada públicamente por el alfa destinado a ser su compañero… y castigada por existir. Torturada, humillada y marcada como débil, Selene huye al bosque prohibido, solo para caer prisionera del Rey de los Hombres Lobo. Aeron, el Alfa de Alfas, reconoce de inmediato lo que ella es: una loba antigua, poderosa… y su segunda oportunidad como compañera. Mientras Selene lucha por recuperar su lobo y su fuerza, Aeron combate contra su propio instinto: marcarla, reclamarla, hacerla suya… o darle el tiempo y el amor que nadie más le dio jamás. Porque a veces, la loba más peligrosa… es la que fue obligada a creer que no valía nada.

Leer más

Capítulo 1

Capitulo 1: La loba que no podía transformarse

El agua estaba helada cuando Selene hundió las manos en el arroyo.

El frío le mordió la piel, pero no se permitió retirarlas. El dolor era familiar. Preferible al recuerdo borroso que siempre amenazaba con volver cuando cerraba los ojos.

—Más rápido —gruñó una voz detrás de ella—. ¿O también te cuesta lavar?

Selene apretó los dientes y siguió restregando la tela contra la piedra, ignorando al grupo de chicos que había aprovechado encontrarla en su camino para reírse de ella un rato. La camisa estaba manchada de sangre seca y sudor. No preguntó de quién era. Nunca lo hacía. Sabía que hacer preguntas solo le traería más problemas.

La risa de uno de los jóvenes lobos resonó a su espalda.

—¿De verdad creen que pueda tener un compañero algún día? —dijo—. Es una inútil. Ni siquiera puede lavar bien una camisa. Sería una maldición estar atado a algo tan desagradable.

Las palabras ardieron más que el agua helada, pero Selene no podía decir nada. Ni siquiera podía permitirse mostrar su dolor.

Mantuvo la cabeza baja. Siempre lo hacía. Había aprendido que levantar la mirada, responder o siquiera tensar los hombros era suficiente para provocar un castigo. Allí, para ella, la sumisión era la única forma de sobrevivir.

Sus mechones blancos cayeron sobre su rostro, mezclándose con su cabello oscuro y sucio. No eran muchos, pero destacaban demasiado. Siempre lo hacían.

—Su cuerpo está defectuoso —continuó otro, señalando su pelo—. ¿Qué tan débil tiene que ser alguien para que ni siquiera su cabello sea normal?

Las risas se multiplicaron.

Selene cerró los ojos.

No recordaba a su familia.

No recordaba su manada.

No recordaba su infancia.

No recordaba quién era.

No recordaba cómo había llegado allí.

Solo recordaba el dolor…

y la sensación constante de que algo dentro de ella estaba roto.

Mi lobo, pensó, como siempre.

¿Todavía estás ahí? ¿O vos también me abandonaste?

El silencio respondió.

No había aullidos en su mente.

No había fuerza.

No había calor.

No había nada.

Solo un vacío que la hacía sentir incompleta… menos que los demás.

—¡Selene!

La voz del alfa atravesó el aire como un látigo.

Ella se puso de pie de inmediato, con las manos entumecidas y la espalda rígida, e inclinó la cabeza sin levantar la vista.

—Aquí, señor.

El alfa la observó con desprecio. Sus ojos recorrieron su figura delgada, las cicatrices mal curadas, la postura encorvada de alguien que había aprendido a hacerse pequeña.

—Hoy entrenan los jóvenes —dijo—. Tú limpiarás el patio y luego servirás en el salón durante el banquete. No quiero verte estorbando.

—Sí, señor —respondió ella en un susurro.

Mientras se alejaba, Selene no vio las miradas que se cruzaban detrás de su espalda.

—Hoy cumple dieciocho.

—¿En serio?

—Sí. Esta noche, durante el banquete, se sabrá si alguien la reclama… o si se confirma lo obvio y ni siquiera es digna de una pareja.

Selene sintió un escalofrío recorrerle la piel.

No sabía por qué.

Pero algo en su pecho —una presión desconocida, casi dolorosa— le advirtió que aquella noche cambiaría su vida.

Y que, pasara lo que pasara…

no sería para bien.

Desplegar
Siguiente Capítulo
Descargar

Último capítulo

Más Capítulos

También te gustarán

Nuevas novelas de lanzamiento

Último capítulo

No hay comentarios
8 chapters
Capitulo 1: La loba que no podía transformarse
Capitulo 2: El banquete de caza
Capitulo 3: Demasiado débil para ellos
Capitulo 4: Lo que no se dice
Capitulo 5: El lugar donde aún existe esperanza
Capitulo 6: La única oportunidad
Capitulo 7: La huida
Capitulo 8: ¿Prisionera?
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP