POV SCARLETT
El silencio en el laboratorio subterráneo de Arthur Dawson no era paz; era el sonido del vacío absoluto. El cuerpo de Klaus yacía sobre el hormigón frío, pálido, inmóvil, con el rastro de la electricidad todavía chamuscando su piel perfecta. No había latido. No había respiración. Solo quedaba el eco de su último "Te amo", flotando en el aire viciado como una promesa que se negaba a romperse.
Me arrodillé a su lado, con el mundo desmoronándose a mi alrededor. Mateo y sus hombres est