POV SCARLETT
El hangar privado de los Dragones de Agua estaba sumido en una penumbra cargada de humedad y el olor a queroseno quemado. La lluvia de Singapur seguía golpeando el techo de metal con una fuerza monzónica, pero para mí, el único sonido que existía era el de mi propio corazón latiendo contra mis costillas.
Habían pasado dos horas desde que la firma térmica de Klaus desapareció del complejo de Marina Bay. Dos horas en las que el mundo exterior había estallado en noticias sobre explosi