POV SCARLETT
El mundo exterior estaba en llamas. Las noticias hablaban del colapso de gobiernos y del juicio global contra los remanentes de la Orden del Cisne, pero dentro de nuestra isla privada en el archipiélago de las Seychelles, el tiempo se había detenido. El aire olía a mar, a orquídeas salvajes y al aroma metálico de los equipos médicos de última generación que Klaus había hecho instalar en nuestra villa-fortaleza.
Estábamos en el punto de no retorno.
—Respira, Scarlett. Solo respira —