POV SCARLETT
El refugio en los Alpes suizos era una fortaleza de piedra y cristal incrustada en la cara norte del Eiger. Afuera, la ventisca aullaba con la fuerza de mil lobos, pero dentro, el aire quemaba. Mateo nos había dejado allí con el equipo médico y los suministros, retirándose a la planta inferior con la orden de no subir aunque escuchara disparos.
Klaus y yo apenas habíamos podido caminar desde el helipuerto. La mutación estaba alcanzando su pico crítico. Mi sangre no corría, hervía;