POV SCARLETT
El Bentley estaba destrozado, pero Klaus lo obligaba a rugir por los caminos forestales de la frontera con Finlandia como si fuera un tanque. El aire dentro del coche apestaba a pólvora y al sudor febril que emanaba de nuestros poros. La mutación nos estaba cocinando vivos; cada vez que nuestras pieles se rozaban, saltaban chispas.
—¡Cuidado! —grité cuando un árbol caído apareció de la nada en mitad de la nieve.
Klaus dio un volantazo violento. El coche derrapó, golpeando una roca