NIKITA «Pasado»
«El gusto de cazar a un hombre»
El barro no es un problema cuando sabes por dónde pisar.
Hace dos días que salí del techo. Dormí menos de cuatro horas en total. Estoy en posición desde el anochecer, con el cuerpo pegado a la humedad del bosque, el vientre plano contra la tierra, los codos clavados entre raíces. La mira térmica me muestra su figura desplazándose entre los árboles con una torpeza que delata su desesperación. Corre. Sangra. Respira como un animal acorralado.
Lev Za