POV: Helena
La calle de Estambul bajo el ático de Vera Moretti era un caos controlado. Franco no había traído el martillo, como en el Gran Bazar; había traído el cincel. Precisión quirúrgica. Él había orquestado una falsa alarma de incendio en el piso inferior, obligando a los servicios de emergencia turcos a evacuar el edificio.
Desde nuestro puesto de vigilancia en un tejado contiguo, el aire olía a humo. Yo tenía a Liana, mi otra joya esmeralda, pegada a mi pecho, durmiendo. Su calor era un