CAPÍTULO FINAL. El Peso de la Promesa
POV: Franco
El Nido.
Antes, la palabra resonaba con el frío acero, la intriga silenciosa y el veneno que circulaba por las tuberías de ventilación. Era la jaula dorada de la Sangre, diseñada para que el poder se mantuviera estancado y se pudriera.
Ahora, meses después de la Proclamación, el Nido era simplemente… casa.
Era la hora dorada. El sol de la tarde se colaba por las inmensas ventanas de la torre, bañando el mármol en un tono ámbar. En lugar de sentir la presión de un imperio, sentía el