Capítulo 63: Mía... Aunque el pasado regrese
La puerta de la habitación se cerró con un estruendo que pareció sacudir los cimientos de la casa. No fue un acto de ira ciega, sino de una contención violenta. Kael estaba en el límite. El aire que lo rodeaba vibraba con una frecuencia tan alta que Lía sentía la electricidad estática en su propia piel.
No tuvo tiempo de reaccionar. Antes de que pudiera dar un paso, Kael ya estaba sobre ella. Su presencia era una tormenta de sombras y hormonas Alfa. La acorraló contra la madera de la puerta, s