Capítulo 64: Lo que recuerdo... Y lo que significa
El silencio dentro de la habitación había dejado de ser un vacío para convertirse en algo sólido, una pared de cristal que amenazaba con estallar ante el menor susurro. Kael no la había soltado; sus manos seguían ancladas a ella, sus dedos presionando con una firmeza que bordeaba la desesperación. No solo la sostenía por cercanía, sino para convencerse de que ella seguía allí, de que su alma no se había perdido en ese túnel de recuerdos que acababa de abrirse.
—Mírame, Lía.
La orden fue baja, c