El presentimiento llegó antes que el sonido.
No fue un ruido claro, ni un movimiento evidente. Fue algo más profundo… una alteración en el aire, una incomodidad que se deslizó entre los miembros de la manada como una sombra silenciosa. No todos lo notaron de inmediato, pero los más sensibles… los que estaban más conectados… se tensaron al mismo tiempo.
Kael fue uno de ellos.
Su cuerpo reaccionó antes que su mente, girando apenas el rostro hacia el límite del territorio, como si algo invisibl