El roce de sus labios no fue un beso.
Pero fue suficiente para cambiarlo todo.
Lía aún podía sentirlo. Ese contacto mínimo… casi inexistente… pero cargado de algo que le recorría el cuerpo como electricidad. Como si algo dentro de ella hubiera despertado y ahora se negara a volver a dormirse.
Kael seguía ahí.
Frente a ella.
Demasiado cerca.
Respirando más fuerte de lo normal.
Mirándola como si estuviera tratando de tomar una decisión que lo estaba desgarrando por dentro.
(No te detengas… por fa