Mundo ficciónIniciar sesiónAmelia fué vendida por su madre al CEO de industrias A y A quién es un hombre muy poderoso conocido como el hermano del diablo. Ángel se enamoró perdidamente de Amelia, pero al ser rechazado por ella se sintió humillado y se dispuso a ganarse su amor a toda costa. Un día recibió la oferta que necesitaba, la madre de Amelia se la vendía a cambio de algunas acciones de la empresa. Sin pensarlo ángel aceptó la propuesta y se hizo dueño de Amelia. Amelia intentó huir de tan horrible destino, pero en medio del intento fue secuestrada y encerrada en una gran mansión. Angel planeaba tenerla encerrada solo hasta que ella se enamorara locamente de él. él utilizaría todos sus encantos para lograrlo. A pesar de los intentos de ángel para que Amelia se enamora de él lo único que pudo ganar fue su odio. Amelia era una chica inocente que se vio obligada a dejar su esencia para luchar por su libertad y lograr ser la mujer que siempre quiso ser. Al pasar el tiempo Ángel se arrepiente de lo que hizo y quiere ganarse el perdón y el amor de Amelia de la manera correcta. ¿Creerá Amelia en el arrepentimiento de Ángel? ¿Será capaz de perdonarlo después de todo lo que le hizo? ¿Será cierto que el amor verdadero es capaz de perdonar las heridas más profundas?
Leer másTheo miró la suave danza de la pequeña flama de aquella vela roja que se encontraba sobre la pequeña mesa de cristal. Se acomodó sobre el asiento negro de piel que le había comprado a la anciana hace unos meses atrás.
— ¿Entonces? —preguntó Theo para después llevarse una mano al rostro y masajearse la mandíbula tensa.—Veo a una mujer —dijo la anciana. Haciendo un pequeño gesto de disgusto.Theo pasó su mirada sobre el rostro deteriorado de la mujer, que a causa del paso de los años comenzaba a marchitarse cada vez más. Se estiró en el asiento y sonrió con tranquilidad.— ¿Otra mujer?— susurró el, estirándose en el asiento. — ¿Otra?La anciana se levantó de su asiento con la misma expresión de disgusto en su rostro y alzó la carta entre sus manos. El joven hombre frunció el ceño y esperó la respuesta de la anciana quien comenzaba a acercarse a él.La mirada de la anciana se posó en la llama de la vela y con una mano temblorosa abanicó para apagar la débil llama.—Habla de una vez —dijo él, utilizando el mismo tono frio y agresivo que solía utilizar siempre. — comienzas a cansarme, Dorotea.—Está mujer es diferente —soltó la anciana mientras encendía las luces de la habitación, dejando que la luz iluminara todas las altas paredes de color negro que se encontraban repletas de cuadros con imágenes de santos. Los muebles de madera desgastados por el uso, parecían estar a punto de colapsar en cualquier momento pero el asiento de Theo lucía tan caro en aquel lugar, con seguridad había sido fabricado con las mejores pieles del país.— ¿Diferente? —dijo Theo con una tono burlón, su grueso tono de voz hizo eco en aquella habitación mientras veía a la anciana.—Es diferente. — Susurró antes de mirar una vez más las cargas que traía en su mano— está mujer de ojos claros...debes de tener cuidado con ella. Veo que es inteligente y muy astuta. —dijo Dorotea.La gruesa y poderosa risa de Theo retumbó en las paredes de aquella pequeña habitación para después llevarse ambas manos a la nuca. Sonreía mientras negaba con suavidad y se recargaba un poco más en el asiento.— ¿Tengo que tener cuidado de una mujer?— dijo el. — ¿Acaso haz olvidado quién soy? Yo no debo de tener cuidado con alguien, deben de tener cuidado conmigo.— ¿Se lo tengo que repetir, joven? está chica no es peligrosa, es astuta —susurró la anciana.—Estás equivocada, Dorotea.—Las cartas nunca se equivocan, Cuervo —dijo ella.Theo miró fijamente a la anciana con sus ojos verdes, justo antes de gruñir y asentir al mismo tiempo que golpeaba los gruesos muslos de sus piernas con sus poderosas manos pálidas.— ¡Bien!—soltó con fuerza— digamos que esa mujer es peligrosa, ¿Que puede hacer?— preguntó antes de levantar sus cejas, exigiendo una respuesta—tengo a otras cinco mujeres, no será difícil controlarla. Una más no causará problemas —dijo para finalmente sonreír de nuevo, con la misma sonrisa fría que siempre solía utilizar.Dorotea observó la fría sonrisa de Theo antes de negar y finalmente darse cuenta que él para nada creía en sus palabras, las cartas habían hablado y ellas nunca se equivocaban.—Esa mujer viene a poner tu mundo de cabeza y no podrás darte cuenta hasta que estés completamente perdido...—Nadie puede con el cuervo y mucho menos con el diablo —dijo él— ¡Relájate que te harás más vieja de lo que ya estás!Theo se levantó del asiento al mismo tiempo que acomodó su lujoso traje de color negro con ayuda de sus manos completamente tatuadas. Le regaló una sonrisa fugaz a la anciana antes de finalmente sacar un gran fajo de dólares que acababa de ganar la noche anterior en una de las fiestas que organizaba su padre. Ganar dinero para él nunca había sido difícil. De hecho, para Theo era tan sencillo hacer dinero que ocasionalmente creía que respirar era mucho más difícil que hacer dinero.—Su corazón es puro como el agua y tú ardes en fuego —dijo la anciana, tratando de llamar su atención.—Entonces veamos quien hierve primero —dijo él, sonriendo. Seguro que la inocencia de aquella chica nunca podría afectarle.Dorotea se cruzó de brazos al verlo cruzar la puerta de la habitación, imaginando como Theo se adentraba en el oscuro pasillo que conducía hacía salida de su gran casa verde.***Aurora se levantó del suelo con rapidez, llevándose ambas manos al trasero para limpiar la tierra que tal vez se hubiera podido adherir a la tela de sus shorts rojos. Tomó sus libros del suelo una vez que creyó que había quedado limpia y caminó por la universidad con aquellos libros entre sus brazos. Tomó las escaleras más cercanas y subió cada uno de los escalones que tenía frente a ella para poder llegar a su última clase.Tomó asiento en una de las primeras mesas, siempre había creído que entre más enfrente estuviera sería mejor ya que no tendría nadie que pudiera distraerla. Se acomodó el oscuro cabello en una coleta alta y esperó unos cuantos minutos hasta que finalmente el alto hombre de barba pronunciada entró por la estrecha puerta del aula. Unos cuantos alumnos temblaron en su asiento al verlo entrar. Aurora abrió su libreta blanca al mismo tiempo que se estiraba en su asiento. Estaba cansada y se podía notar en su rostro.—Les tengo una sorpresa— dijo el hombre de barba pronunciada.—Examen— susurro Aurora, cruzando miradas con él.— ¡Exacto!—exclamó el hombre con una gran sonrisa en su rostro. Los chillidos y susurros robaron la atención del hombre y lo obligaron a negar con fuerza. —Ustedes nunca aprenden.Aurora tomó su lápiz y comenzó a contestar pregunta tras pregunta cuando las hojas le fueron entregadas. Con cada pregunta que respondía pensaba en lo cansada que se encontraba y en lo mucho que deseaba llegar a casa. Deseaba un poco de comida casera.Sin darse cuenta, aquel examen término siendo una tortura para ella, especialmente cuando las últimas preguntas llegaron. Se rascó la nariz y escribió dudosa las últimas respuestas. Se levantó de su lugar y entregó las hojas al hombre que la miraba con dureza.—Hasta mañana —susurró ella antes de darse la media vuelta y tomar sus cosas.—Hasta mañana— contestó el hombre un poco después, justo al verla salir del aula.Aurora se masajeó la cabeza con suavidad al caminar por el pasillo de la universidad, cada uno de sus pasos estaba completamente lleno de tranquilidad al igual que el silencioso pasillo. Algunas de las lámparas viejas que colgaban del techo parpadeaban ocasionalmente mientras ella caminaba.— ¡Espera, Aurora! — gritaron detrás de ella, llamando su atención de inmediato.— ¿Nathan?— preguntó ella al voltear y ver al joven chico de ojos claros con una gran sonrisa en su rostro.—Es tarde —anunció el. — permíteme llevarte a tu casa, mi auto está estacionado un poco lejos pero es mejor a que simplemente te vayas sola. Vayamos juntos.Aurora lo escuchó detenidamente y negó prácticamente al escucharlo. Le regaló una sonrisa llena de amabilidad a Nathan y ladeó un poco su rostro al negar una vez más.—Vivimos en direcciones completamente separadas, mi casa no te queda en el camino y mucho menos cerca. Tomaré el autobús en la esquina y llegare a casa rápidamente. No tienes que preocuparte por mí pero muchas gracias por tu oferta, eres muy amable.—Ya casi son las diez de la noche.—No insistas —pidió ella con un repentino rostro serio— sabes lo mucho que me gusta caminar.—Sabes lo mucho que odio que andes por ahí sola — dijo Nathan. — hay muchas personas locas.Ella sonrió como respuesta y simplemente se despidió de él con un beso en la mejilla. Se dio la vuelta y salió del pasillo con la misma tranquilidad con la que caminaba hace un rato. Nathan negó y se llevó ambas manos al rostro. Estaba completamente desesperado por haber recibido un “no” como respuesta por millonésima vez. Estaba harto de intentarlo.—Algún día... Aurora, serás mía –susurró completamente molesto.-Mi amor, no tienes que hacer eso si no quieres – dijo Ángel después de pensar en las palabras de Amelia.-Pero yo quiero, si vida es tu hija, entonces será mía también – dijo Amelia con sinceridad, después de todo esa niña era completamente inocente, no tenia nada que ver con las barbaridades de su madre.Después de terminar con la conversación Karen llegó a la clínica y sin perder tiempo Amelia se fue a la mansión de Ángel para cuidar de la bebé.…Seis meses después-Nunca vi a una novia tan hermosa – dijo Karen con sus manos en el corazón mientras no podía dejar de mirar a Wanda de arriba abajo.-Es cierto - afirmó Amelia emocionada – eres la novia más hermosa de todos los tiempos.-Gracias – hoy es el día más feliz de mi vida y me siento realmente hermosa, de verdad me siento muy feliz de que ustedes dos me acompañen en este día tan especial.Cuando Wanda terminó de decir esas palabras alguien tocó la puerta de la habitación donde se encontraban las tres mujeres.- ¿Quién es? – p
-Tengo que ir por Lidia – dijo Ángel de repente, recordando que ella también estaba involucrada en todo eso – ella tiene mucho que explicarme.-Por Dios – dijo Amelia sorprendida recordando lo que había pasado en la casa justo antes de que ella recibiera la llamada de Matías - ¿esta Lidia involucrada en todo esto?-Así es, ella también es parte de todo ese plan para arruinarnos – respondió Wanda de inmediato, era bueno que Amelia se mantuviera en alerta, Wanda sabía que en el pasado Lidia habia intentado asesinar a Amelia.-Lidia huyó? – dijo Amelia sin darle más vuelta al asunto, era necesario que Ángel lo supiera y de ese modo podría atraparla.- ¿Quieres decir que esa loca se fue de casa y tu permitiste que lo hiciera? ¿acaso ella se llevó también a mi hija? – después de todo lo sucedido Ángel aun pensaba que la niña era su hija pues confiaba en el doctor que le había hecho la prueba. Ese hombre conocía muy bien a Ángel desde que era un niño y en ninguna circunstancia lo traicionar
Ángel y Clemente bajaron la guardia y Antonio pensó que ese sería el momento adecuado para tratar de escapar. En un rápido movimiento sacó su arma y les disparó a dos de los hombres de Ángel lo que le dio la oportunidad a Natalia de salir corriendo. Matías era el único que seguía con vida y tenia que decidir si seguir a Natalia o quedarse a velar por la seguridad de su jefe.Él supo que hacer de inmediato por lo que dejó que Natalia se marchara para poder proteger a las tres personas que consideraba a su cargo en ese momento. En el pequeño momento en el que Matías se encontraba distraído Antonio le disparó a Ángel sin que su pulso le temblara, pero Katerin fue lo suficientemente rápida y se lanzó entre Ángel y la bala sirviéndole de escudo a Ángel.En ese mismo momento Matías disparó en dirección a Antonio dejando una bala directamente en su cabeza que lo dejó sin vida al instante.-Katerin – dijo Ángel completamente impactado por la acción que ella acababa de hacer.-Ángel, el amor q
Katerin estaba completamente desquiciada por lo que no tardó en salir de su casa llevando en su cabeza un solo pensamiento y era vengarse. ¿Cómo podría ella dejar pasar la muerte de su padre por alto? Él era lo que ella más amaba en el mundo por lo que estaba decidida a hacer que el culpable pagara por haber acelerado su muerte.Mientras iba en su coche encendió su celular y se dio cuenta que tenía algunas llamadas perdidas y un par eran de Antonio.- ¡Justo la persona que necesito ahora! – pensó ella antes de devolver la llamada.- ¿A dónde demonio se han metido tu padre y tú? – preguntó Antonio al descolgar la llamada y sin ninguna clase de saludo previo.-Mi padre está muerto – dijo ella con dolor en su corazón – el Estúpido de Clemente lo ha matado, te pido por favor que me deje tomar venganza por la muerte de mi padre.Con solo escuchar esas palabras Antonio tuvo bastante claro lo que Katerin le estaba pidiendo. Antes de eso él se encontraba completamente indeciso sobre decidir e
Último capítulo