Ángel se paró de su silla y salió de su oficina para ir a ver a Wanda él estaba seguro de que el enojo de Wanda no era infundado y quería saber la razón, aunque francamente el ya sospechaba de que se trataba.
- ¿Dónde diablo tienes a Amelia? – preguntó Wanda en cuanto Ángel cruzó la puerta de su oficina, ella estaba segura de que él la tenía y no le iba a dar la oportunidad de negarlo.
- ¿Qué te hace pensar que yo sé dónde está ella? – preguntó Ángel haciéndose el desentendido.
-Ya sé todo sobr