Katerin estaba completamente desquiciada por lo que no tardó en salir de su casa llevando en su cabeza un solo pensamiento y era vengarse. ¿Cómo podría ella dejar pasar la muerte de su padre por alto? Él era lo que ella más amaba en el mundo por lo que estaba decidida a hacer que el culpable pagara por haber acelerado su muerte.
Mientras iba en su coche encendió su celular y se dio cuenta que tenía algunas llamadas perdidas y un par eran de Antonio.
- ¡Justo la persona que necesito ahora! – pen