El video de Anastasia se propagó por internet como un incendio forestal. La imagen de una mujer llorando, confesando años de tormento y amenazas, resonó en los corazones de millones. Las redes sociales, una vez más, se convirtieron en un campo de batalla digital entre quien debía o no tener la razón.
#AnastasiaTruth y #ProtectAnastasia se volvieron tendencia mundial en cuestión de horas. La narrativa de la víctima, de la mujer que amaba a un hombre que la traicionó y la amenazó, había calado ho