71. La Furia de Luca
Luca Franzani estaba en su oficina revisando proyecciones financieras cuando su teléfono sonó. Julieta. Raro que llamara durante horas de trabajo a menos que fuera urgente.
—¿Qué pasó?
—Necesitas venir a casa. Ahora —su voz sonaba tensa de maneras que Luca rara vez escuchaba—. Isidora se fue. Empacó todas sus cosas y se marchó.
Luca sintió ese familiar dolor de cabeza que solo su hijo podía provocar.
—¿Por qué?
—Eso tienes que escucharlo de Matteo. Pero Luca, es grave. Peor de lo que imaginas.
—