9. El intruso desconocido
—No quiero que te castiguen por mi culpa —dijo Elena, tomando una de las tazas para aparentar normalidad —Pero necesito saber algo. ¿Por qué Amir me tiene aquí? Él dice que es por mi seguridad, pero parece más una exhibición.
Layla se acercó un poco más, fingiendo que arreglaba los dulces en la mesa para poder hablar más cerca del oído de Elena.
—Él la mira de una forma que nunca ha mirado a ninguna, Saidi. Con un hambre que no es de posesión, sino de algo que perdió hace mucho —murmuró la