3. El Hombre que Llegó del Desierto
—En carne y hueso. Y tú debes ser la mujer que le ha robado el sueño al aburrido de Matteo —Nikos dio un paso hacia ella, invadiendo su espacio personal con una naturalidad asombrosa. Le quitó suavemente la tapa del lente a su cámara y la miró a los ojos —He hecho un trato con él. Le he "prestado" mi barco para su sesión, pero con una condición, yo elijo a la modelo. Y te elijo a ti. —Yo no soy modelo, soy la fotógrafa —protestó Elena, intentando retroceder, pero el borde de la borda estaba justo detrás de ella. —En mi mundo, eres lo que yo diga que eres —Nikos sonrió, una sonrisa blanca y perfecta que no ocultaba su arrogancia —Pero no te preocupes, no quiero que poses. Quiero que mires. Quiero que captures la esencia de este viaje. Matteo cree que te posee porque conoce tu pasado, pero yo... yo prefiero disfrutar de tu presente. La noche en el yate fue un torbellino. Nikos no la dejó sola ni un segundo. La llevaba de un lado a otro, presentándola a magnates y modelos, siempre
Ler mais