El sol se ocultaba sobre los tejados terracota de Brera, el barrio bohemio de Milán donde la familia Bianchi había instalado su hogar hace tres generaciones. Callejuelas empedradas entre palacetes del siglo XVIII, con ventanas con barandillas de hierro forjado y farolas de gas que empezaban a parpadear en la penumbra. Ilein terminó de ajustar el último detalle de su vestido azul oscuro en el reflejo de una vitrina de antigüedades, mientras el aroma de café recién tostado y pasta casera se filt