El sol comenzaba a ponerse sobre los cerros toscanos, teñiendo el cielo de tonos naranjas y rojos, cuando Salvatore reunió a su equipo en el punto de encuentro acordado. Dante y Tony estaban a su lado, mientras los demás hombres preparaban los equipos de infiltración y las armas. La información que Máximo les había dado había cambiado todo: ahora sabían como enfrentar a Conti, dónde estaba y cómo usar esa información a su favor.
“El plan es así”, dijo Salvatore, extendiendo un mapa sobre la c