Ileín terminaba de ordenar los documentos de la mansión cuando la campana de la puerta resonó en todo el vestíbulo. Camila apareció en el umbral de la cocina, quitándose el abrigo de lluvia mientras sonreía hacia ella: “¡Qué sorpresa verte por aquí!”, dijo Ileín, secándose las manos en el delantal—. “Pensé que estarías en el taller preparando los últimos detalles de la ‘Línea Génesis’”.
“Estoy aquí porque tenemos que hacer un cambio de planes con el proyecto”, respondió Camila, acercándose a la