Llegué al distrito industrial. El sedán de Aether Corp parecía ridículamente fuera de lugar estacionado en una zona llena de grafitis y camiones de carga. El miedo a la vigilancia de Spencer era un nudo constante en mi estómago, pero la urgencia de proteger a Liam me había impulsado a moverme.
El Almacén C-19 estaba abierto. Entré y encontré al mecánico, el de la cicatriz en la ceja, revisando una caja de herramientas.
—Vengo por el Huayra —dije, quitándome la chaqueta.
—Ya no está aquí. Está e