El Hotel Neon Lotus en el corazón de Kowloon no era más que una colmena de hormigón y cables expuestos que goteaban condensación. En la habitación 404, el aire estaba viciado por el olor a comida callejera y el zumbido constante de un ventilador de techo que apenas movía la humedad. Bajo la luz intermitente de un cartel publicitario exterior que teñía todo de un rojo violento, Alessandra conectó el dispositivo de la "Mariposa de Hierro" a su portátil encriptado.
Dante estaba sentado en una sil