La luz de la Luna Negra se filtraba entre las nubes como un presagio, dibujando sombras alargadas sobre el claro del bosque. El círculo de piedras ancestrales, testigos silenciosos de siglos de rituales, parecía vibrar con una energía contenida. Brianna podía sentirla bajo sus pies descalzos, como si la tierra misma respirara.
Frente a ella, dos altares de piedra pulida reflejaban la luz mortecina. El primero, tallado con el emblema de los Blackthorn: un lobo con espinas entrelazadas en su pela