Capítulo 137. Aprendió la lección.
El tren de aterrizaje golpeó el asfalto.
Las llantas de goma gruesa rechinaron con violencia. El jet privado frenó en la pista exclusiva del aeropuerto de San Diego, California. Doce horas de vuelo llegaron a su fin. Rusia quedó al otro lado del mundo.
Dentro de la cabina médica del avión, Lidia abrió los ojos.
Estaba acostada sobre una camilla de hospital fijada al suelo de acero. Liam Cross no había mentido. Su avión era una unidad de cuidados intensivos con alas. La presurización a nivel del