La luz tenue del amanecer apenas se filtraba por las ventanas de la oficina de Luca. Había pasado toda la noche revisando información, hablando con contactos y trazando un plan que iba en contra de todo lo que había construido. Pero no había otra opción. Bianca era su prioridad, incluso si eso significaba tragarse su orgullo y buscar ayuda en lugares peligrosos.
—¿Estás seguro de esto? —preguntó Marco, su tono cargado de duda. Estaba sentado al otro lado del escritorio, observando cómo Luca gua